Resulta que el gato tiene no una sino tres fechas en las que el mundo lo celebra. El 8 de agosto es el Día Internacional del Gato según la International Cat Association (TICA) y la mayoría de las organizaciones internacionales de protección animal. El 17 de febrero es la fecha que usa la ASPCA (American Society for the Prevention of Cruelty to Animals) en Estados Unidos. Y el 20 de febrero se celebra localmente en varios países latinoamericanos. Tres celebraciones para una criatura que, en términos de transporte internacional, tiene ventajas concretas sobre los perros.
En este artículo hablamos del Día Internacional del Gato y de por qué, si tu mascota es felina, el proceso de traslado internacional tiene más opciones disponibles que para la mayoría de los perros.
Por qué los gatos son "más fáciles" en general
La ventaja principal de los gatos en el transporte aéreo es el peso. La mayoría de los gatos domésticos pesan entre 3,5 y 6 kilos. Con el transportín o bolsa de viaje incluidos, es raro superar los 8 kg de peso total. Y 8 kg es el límite que muchas aerolíneas establecen para aceptar mascotas en cabina en vuelos internacionales.
Volar en cabina cambia completamente la experiencia. El gato va bajo el asiento delantero, en el mismo espacio presurizado y climatizado que los pasajeros. El dueño puede escuchar al animal durante el vuelo. Los tiempos de espera en mangas y areas de carga del aeropuerto no aplican. Y el gato está en el mismo vuelo que su familia, sin separación.
Para un perro Labrador de 28 kilos, la opción de cabina es estructuralmente imposible. Para un gato Siamés de 4,5 kilos, es la opción disponible en la mayoría de las rutas con aerolíneas que aceptan mascotas en cabina.
Las 3 fechas del Día Internacional del Gato
Antes de seguir con el transporte, la curiosidad calendárica merece una aclaración:
- 8 de agosto: establecido por el International Fund for Animal Welfare (IFAW) y reconocido por la mayoría de organizaciones internacionales. Es la fecha más difundida globalmente.
- 17 de febrero: fecha que usa la ASPCA y que tiene mayor visibilidad en medios de comunicación de habla inglesa de Estados Unidos.
- 20 de febrero: celebrado localmente en varios países, incluyendo algunos latinoamericanos, en asociación con diferentes organizaciones de bienestar animal.
La multiplicidad de fechas refleja la descentralización del movimiento de protección animal: no hay un único organismo rector global que unifique el calendario. Para el transporte internacional, ninguna de estas fechas tiene relevancia regulatoria. Pero sí es una buena excusa para escribir sobre gatos.
Excepción 1: gatos braquicéfalos
La primera excepción a la regla de "los gatos son más fáciles" son los gatos con cara plana o braquicéfalos. El Persa, el Gato Exótico de Pelo Corto, el Birmano (Birmano Sagrado), el Himalayo y el Scottish Fold tienen el mismo problema de compresión de vías aéreas que los perros Bulldog, Pug o French Bulldog.
Las restricciones que aplican a estos gatos son similares a las de los perros braquicéfalos:
- Muchas aerolíneas (Lufthansa, British Airways, LATAM en ciertas rutas) prohíben el transporte de gatos braquicéfalos en bodega durante los meses de calor.
- Para vuelos muy largos (más de 10 horas), el riesgo respiratorio en cabina también es real para gatos con braquicefalismo severo.
- La recomendación del veterinario es obligatoria antes de cualquier vuelo largo con un gato de estas razas.
Un Persa de 4 kg no tiene la ventaja logística de un gato doméstico estándar simplemente porque es pequeño: si su anatomía compromete la respiración, el tamaño no protege contra el riesgo.
Excepción 2: gatos muy ansiosos o vocales
La segunda excepción son los gatos con ansiedad severa o con tendencia a la vocalización intensa. Un gato que maúlla constantemente durante un vuelo en cabina genera una situación de estrés para los pasajeros del entorno y puede resultar en una reclamación al personal de a bordo. Algunas aerolíneas tienen cláusulas que permiten al personal solicitar el traslado de la mascota a bodega si genera molestias sostenidas a bordo, aunque esto es raro en la práctica.
El punto más relevante es el bienestar del animal: un gato con ansiedad severa que vocaliza todo el vuelo está sufriendo, independientemente de si viaja en cabina o en bodega. Para estos casos, la consulta veterinaria previa para evaluar opciones farmacológicas (ansiolíticos de baja intensidad) es la respuesta correcta.
Excepción 3: gatos de raza con regulaciones de exportación
Algunos países tienen regulaciones específicas para la exportación de gatos de razas consideradas de alto valor comercial o patrimonial. El Gato del Bosque de Noruega tiene regulaciones especiales en algunos países nórdicos para exportación fuera de la UE. El Maine Coon de línea de show puede requerir certificación adicional de la asociación de raza en algunos destinos.
Para la mayoría de los gatos de compañía, incluso los de raza, estas regulaciones no aplican. Pero si tu gato tiene pedigree y registro de asociación felina, es conveniente verificar si el destino tiene alguna disposición específica.
La documentación es la misma que para los perros
En términos regulatorios, gatos y perros tienen los mismos requisitos para el transporte internacional. Microchip ISO 15 dígitos, vacuna antirrábica vigente, certificado sanitario emitido por veterinario oficial, y FAVN cuando el destino lo requiere (por ejemplo, para ingresar a la UE desde países no listados, o para Australia).
La igualdad en documentación se aplica a todos los destinos: USA, Europa, Japón, Australia. No existe ningún país en el mundo que tenga requisitos diferentes para gatos y perros en términos de documentación sanitaria internacional. La vacuna antirrábica es obligatoria para ambos en la mayoría de los destinos, aunque algunos países con baja incidencia pueden aceptar gatos no vacunados bajo ciertas condiciones.
La ventaja del tamaño: el ejemplo concreto
Un gato Persa de 5 kg con un transportín blando de 1,5 kg = 6,5 kg totales. La mayoría de las aerolíneas que aceptan mascotas en cabina tienen un límite de 8 kg para el conjunto mascota + contenedor. El Persa entra.
Un Labrador Retriever de 28 kg en un kennel IATA de 15 kg = 43 kg totales. La única opción es bodega como cargo. El costo del flete es varias veces mayor. La separación de la familia durante el viaje es inevitable.
Para muchas familias que tienen gatos, esta diferencia práctica reduce significativamente el costo total del traslado y elimina la incertidumbre de bodega.
¿Tenés un gato y estás planificando un traslado internacional?
El proceso de documentación para gatos es idéntico al de perros, pero las opciones logísticas suelen ser más amplias y menos costosas. Si tu gato es de raza braquicéfala o tiene ansiedad, hay variables adicionales a evaluar con el veterinario antes de planificar la ruta.
Coordinamos traslados de gatos con la misma atención al detalle que los de perros. Consultanos para una evaluación del proceso específico para tu caso.