El 29 de octubre es el Día Internacional del Gato. Para quienes tienen un gato y tienen que hacer un traslado internacional, la pregunta más frecuente es cuánto se parece el proceso al de un perro. La respuesta: en documentación, es prácticamente igual. En logística de vuelo, hay algunas diferencias importantes que trabajan a favor de los gatos.
Y para los que tienen gatos de raza con cara achatada, hay restricciones específicas que conviene conocer antes de reservar el vuelo.
Diferencias entre viajar con gato vs perro: lo que realmente cambia
Los gatos tienen ciertas ventajas logísticas sobre los perros en el contexto de vuelos internacionales:
- Peso: la mayoría de los gatos adultos pesa entre 3 y 6 kg, lo que entra dentro del límite de cabina de muchas aerolíneas (generalmente hasta 8 kg incluyendo el transportín). Eso significa que pueden viajar en cabina con sus dueños, lo que reduce significativamente el estrés del viaje.
- Menos restricciones por raza: los perros tienen listas de razas restringidas o prohibidas en bodega que son extensas. Para gatos, las restricciones se concentran principalmente en las razas braquicéfalas.
- Comportamiento durante el vuelo: en general, los gatos tienden a permanecer quietos dentro del transportín una vez que el ambiente se estabiliza. No ladran, lo que simplifica el traslado en cabina.
La documentación, en cambio, es idéntica a la de los perros: microchip ISO 11784/11785, vacuna antirrábica vigente, y certificado sanitario oficial emitido por el veterinario acreditado del país de origen.
Gatos braquicéfalos: las mismas restricciones que los bulldogs
Las razas con cara achatada tienen la misma fisiología que los perros braquicéfalos: vías aéreas comprimidas, mayor resistencia respiratoria y menor tolerancia al estrés térmico o emocional. Las razas afectadas incluyen:
- Persa: la raza con más restricciones. La mayoría de las aerolíneas la clasifican como braquicéfala y aplican las mismas restricciones que a los bulldogs.
- Exótico de pelo corto (Exotic Shorthair): cara aún más achatada que el Persa. Restricciones idénticas.
- Birmano: nose chato pero estructura facial similar. Algunas aerolíneas lo incluyen en las listas restringidas, otras no.
- Himalayo: cruce de Persa y Siamés con cara de Persa. Tratado como Persa por la mayoría de las aerolíneas.
Para estas razas, muchas aerolíneas directamente no aceptan el traslado en bodega. La opción más segura y frecuentemente la única disponible es el transporte en cabina, con el transportín bajo el asiento del pasajero. Esto funciona siempre que el peso total (gato más transportín) sea menor al límite de cabina de la aerolínea.
Opciones en cabina: límites reales por aerolínea
El límite de peso para mascotas en cabina varía por aerolínea:
- American Airlines: hasta 9 kg totales (animal más kennel).
- United Airlines: hasta 9 kg totales.
- Delta: hasta 9 kg totales.
- Aerolíneas Argentinas: hasta 8 kg totales.
- Avianca: hasta 10 kg totales.
- LATAM: varía por ruta; entre 8 y 10 kg.
Las dimensiones del transportín también importan: debe caber bajo el asiento del pasajero, generalmente en un espacio de aproximadamente 43 x 33 x 22 cm. Verificá las dimensiones del asiento específico para la ruta que vas a tomar antes de comprar el transportín.
El gato que maúlla: problema de estrés, no de regulación
Un gato que maúlla constantemente en cabina es incómodo para los demás pasajeros y estresante para el animal. No es un problema regulatorio, pero sí es algo que vale la pena prevenir.
Las estrategias más efectivas:
- Feliway Spray: análogo sintético de las feromonas de bienestar del gato. Se aplica en el interior del transportín 30 minutos antes del viaje. Tiene efecto calmante comprobado en una proporción significativa de gatos.
- Ropa con el olor del dueño: una remera usada en el fondo del transportín da al gato una referencia olfativa familiar que reduce la ansiedad de separación.
- Acostumbramiento previo al transportín: el transportín debe ser un objeto familiar antes del viaje, no una novedad. Dejarlo abierto en casa con una manta adentro durante las semanas previas normaliza el espacio para el animal.
- Gabapentina o medicación ansiolítica: para gatos con alto nivel de ansiedad, algunos veterinarios prescriben gabapentina antes del viaje. Esta decisión es del veterinario y requiere prueba previa en casa para verificar la respuesta del animal.
La sedación fuerte no es recomendada en vuelo porque afecta la regulación respiratoria y el equilibrio del animal. El objetivo es reducir la ansiedad, no anestesiar.
Documentación: idéntica a la de los perros
El proceso de documentación para un gato internacional es el mismo que para un perro en el mismo país de origen y destino:
- Microchip ISO 11784/11785 (obligatorio para la mayoría de los destinos).
- Vacuna antirrábica vigente, aplicada después del microchip.
- Certificado de salud emitido por veterinario habilitado con no más de 10 días de anticipación al vuelo.
- Para destinos que lo requieren: certificado oficial del organismo sanitario del país de origen (SENASA, ICA, SENASICA, SENASA Perú).
- Para ingreso a Estados Unidos: documentación CDC actualizada (desde 2024 los requisitos se actualizaron).
El hecho de que el gato viaje en cabina no cambia los requisitos de documentación. En la aduana del país de destino, el animal pasa por el mismo control que si viniera en bodega.
El ayuno previo al vuelo en gatos
Los gatos toleran el ayuno algo mejor que los perros, pero el principio es el mismo: no dar sólidos en las 4 a 6 horas anteriores al vuelo para reducir el riesgo de vómito y malestar en el transportín. El agua puede ofrecerse hasta 2 horas antes.
Algunos dueños tienen la preocupación de que el gato orine o defeque en el transportín durante un vuelo largo. La realidad es que la mayoría de los gatos con estrés moderado inhiben estas funciones durante el vuelo. Para vuelos muy largos (más de 8 horas), podés poner una almohadilla absorbente en el fondo del transportín por si acaso.